A Jesús por María – Mayo con los Santos: San Bernardo de Claraval

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“¡Oh tú que te sientes lejos de la tierra firme, arrastrado por las olas de este mundo,

en medio de las borrascas y de las tempestades, si no quieres zozobrar, no quites los ojos de la luz de esta Estrella, invoca a María!.

Si se levantan los vientos de las tentaciones, si tropiezas en los escollos de las tribulaciones, mira a la Estrella, llama a María.

Si eres agitado por las ondas de la soberbia, si de la detracción, si de la ambición, si de la emulación, mira a la Estrella, llama a María.

Si la ira, o la avaricia, o la impureza impelen violentamente la navecilla de tu alma, mira a María.

“Si, turbado a la memoria de la enormidad de tus crímenes, confuso a la vista de la fealdad de tu conciencia,

aterrado a la idea del horror del juicio, comienzas a ser sumido en la sima del suelo de la tristeza,

en los abismos de la desesperación, piensa en María.

“En los peligros, en las angustias, en las dudas, piensa en María, invoca a María.

No se aparte María de tu boca, no se aparte de tu corazón; y para conseguir los sufragios de su intercesión,

no te desvíes de los ejemplos de su virtud.

No te extraviarás si la sigues, no desesperarás si la ruegas, no te perderás si en Ella piensas.

Si Ella te tiende su mano, no caerás; si te protege, nada tendrás que temer;

no te fatigarás, si es tu guía; llegarás felizmente al puerto, si Ella te ampara.

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San Bernardo fue el gran enamorado de la Virgen Santísima. Se adelantó en su tiempo a considerarla medianera de todas las gracias y poderosa intercesora nuestra ante su Hijo Nuestro Señor . A San Bernardo se le deben las últimas palabras de la Salve: “Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María”. Tal era su Amor a la Virgen que teniendo costumbre de saludarla siempre que pasaba ante una imagen de ella con las palabras “Dios te Salve María”, la imagen un día le contestó “Dios te salve, hijo mío Bernardo”.
Los que quieren progresar en su amor a la Madre de Dios, necesariamente tienen que leer los escritos de San Bernardo por la claridad y el amor con que habla de ella. El pueblo vibraba de emoción cuando le oía hablar desde el púlpito con su voz sonora e impresionante:
Sus bellísimos sermones son leídos hoy, después de varios siglos, con verdadera satisfacción y gran provecho.
1.- La mediación universal de la Virgen
2.- La necesidad filial de invocarla en todas las circunstancias.

Fuente: http://webcatolicodejavier.org/sanbernardo.html

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