Mi Padre y mi Madre del cielo, y muchas preguntas.

He dicho ya muchas veces que Ella es mi descanso. No se como habrá sido la infancia de todos ustedes. Pero la mía ha sido custodiada celosamente por dos madres, la de la tierra y la del cielo. Con qué celo me han querido. Quisiera yo que a nadie le faltara este amor. Aunque se que no es posible. Porque algunas madres dejan sus heridas, y en algunos casos, heridas traumáticas. Y bendigo al cielo, porque no me ha tocado eso.

También el amor paterno. Y aunque ya no esté, tengo muy vívido el agradable sabor de los dulces recuerdos de sus cuidados, sus abrazos, ¡cuanto cariño!

Escuché alguna vez de la estrecha relación que tiene el afecto que sentimos hacia el Padre del cielo y hacia la Virgen, con el de nuestros padres de la tierra. De cómo el afecto que hemos sentido en nuestra crianza se proyecta luego en la relación con Dios y María, como Padre y Madre nuestros en el cielo.

Tengo visto que es verdad. Y me  pregunto si seríamos capaces de amar a la Virgen y sentirla nuestra Madre de verdad, si la madre que nos tocó en la tierra nos ha dejado vacío y dolor. ¿Seríamos capaces de imaginar los cuidados maternales de la Virgen Santísima cuando no conocemos lo que es eso? ¿Seríamos capaces de sentir la protección de Dios, de tener confianza en Él, si no hemos podido confiar en nuestro padre de la tierra? Si la relación con nuestro padre esta dañada por indiferencia, descuidos, traiciones, abandono, ausencias, ¿seríamos capaces de comprender que en la relación con nuestro Padre del cielo no se nos negaría ninguna de nuestras necesidades de hijos muy amados?

Más aún, ¿seríamos capaces de comprender el alcance del mandamiento que dice “amar a Dios por sobre todas las cosas”? O el otro “honrar padre y madre”. Que importante la responsabilidad de los padres y nuestra crianza a la hora de respetar los mandamientos. Porque me parece que una parte de la información queda trunca. Y escribo este artículo -debo decir que desde mi completa ignorancia, porque como he dicho, me ha tocado el amor-, con la esperanza que quien lo esté sufriendo se entere de que es posible.

¿Qué lo hace posible? Que Dios sana todas las heridas. Que tiene poder para sanar nuestros corazones heridos. Y porque no anhela otra cosa que darnos ese amor de Padre. Y qué punto crítico. Sobre todo en los que han perdido toda confianza en una figura paterna. Pero la Verdad es una sola. Dios es nuestro padre. Es un Padre amoroso, providente, cuidadoso, respetuoso, capaz de satisfacer todas nuestras necesidades de amor.

¿Puede reemplazar, sanadas estas heridas, a nuestro padre de la tierra? No, porque es al revés. Dios fue nuestro Padre desde antes que nuestro padre en la tierra, porque fue Él quien nos pensó, encendido de amor por nosotros, desde toda la eternidad, para luego traernos al mundo. No tenía pensado para nosotros el desamor en el que pudimos haber crecido. Esas cosas las fuimos haciendo los hombres con el pecado. Que naciéramos en un hogar donde no pudiéramos recibir amor y cuidado, es, como todo, responsabilidad humana, porque de Dios solo puede ser el Amor.

Pero dado que nos toque vivirlo, sepan que antes que nada, tuvieron un Padre de amor y cuidado. Y que todavía lo tienen y lo tendrán siempre, porque este Padre no abandona ni traiciona. Busquen la relación con Él. Pídanle conocerlo, y estrechar su cercanía, que sea Padre presente en sus vidas depende de ustedes. Créanme que nada quiere más el Señor que amar a sus hijos.

Como he dicho, hablo desde la inexperiencia. Pero conozco a nuestro Padre, y se de lo que es capaz. Porque es capaz de todo, si se trata de amor.

No se conformen con vivir sin amor. No nacimos los humanos para no conocer el amor. No se conformen con nada si pueden tenerlo todo. ¿No saben como? Bueno, un “hola Padre” es un buen principio para una relación. A Dios le gusta la sencillez. Luego dejen que Él diga la frase siguiente. Les aseguro que Él buscará facilitar todo para que su encuentro con Él resulte en un lazo de amor eterno.

Anuncios

5 pensamientos en “Mi Padre y mi Madre del cielo, y muchas preguntas.

  1. El otro día contaba a otro sacerdote lo que toda la vida ha sido una verdad: que me cuesta mucho hacer vivencia de la filiación divina, porque murió mi padre en mi niñez. Él me recordó que esa vivencia es absolutamente esencial, y que era necesario y suficiente pedirlo al Espíritu Santo, porque es un don: el don de “piedad”, por el que amamos al Padre (y no sé si el amor al padre de la tierra se incluyede dentro de este don).

    Otra cosa diferente e igual. No sé si en esos pagos las cosas han llegado al extremo que aquí. Pero, cuando estamos trabajando con un grupo de chavales y explicamos que Dios es Padre, muy frecuentemente el uno dice: “Bah, pues mi padre nos abandonó por otra”; otro: “Pues mi padre llega borracho y nos pega”; otro: “Mi padre está en la droga”… Yo, como Virgen Peregrina hace muy bien, me pregunta qué capacidad de entender a Dios tienen estos verdaderos “hijos de la ira” (Ef 2,3).

    Pero mi respuesta brota segura y decidida: ellos deben encontrar en la Iglesia el amor que se les debe. Será el sustitutivo más o menos suficiente, indispensablemente necesario. Porque aquí, o somos especialistas en eso, o cerramos el tenderete.

    Y me acuerdo de lo que me contaron de la B. Teesa de Calcuta. Frecuentemente, cuando recogía y cuidaba a un “paria” de la calle, y de la calle que ya desembocaba en la muerte, astroso, purulento, este le preguntaba: “¿Por qué haces esto por mí?” Y Teresa no respondía: “Por Jesús”; respondía: “Porque te quiero”. Es decir lo mismo y es desarmar a cualquiera. Como dice la moderna filosofía personalista, el “ser amados” hace que “seamos” en absoluto.

    Y eso es lo que, personalmente y como Iglesia, la lógica de la situación aguarda hoy de rodillas de nosotros.

    Me gusta

    • Bueno, no anduve lejos entonces. Incluso con el amor que le tenes a la Iglesia, te cuesta la relación. Imaginemos los alejados, porque es verdad que la Iglesia es Madre. Y que ni siquiera sientan esa presencia. Totalmente huérfanos.
      Lo que no sabía es lo del don de la piedad. Que bueno. No sabría decirte, yo que tuve mi padre hasta hace muy poco, si es igual con el padre de la tierra. Tengo la sensación de que Dios le da dones especiales a los padres para que trasmitan eso. No se.
      Uff.. cuantas verdades Miguel. Sobre todo la última. Es un tema que daría para un libro entero, si no fuera que ya no podemos quedarnos más en las palabras, sino en las obras.
      Pero más que eso, si no se nos rompe el corazón con los huérfanos del mundo, y si no nos sentimos movidos por los “hijos de la ira” a ser, no se como decirlo, facilitadores(?) para la sanación de estos corazones a través de nuestra Madre, la Iglesia, jubilemonos de la fe, porque no entendimos nada. Es como decís, o somos especialistas en eso, o cerramos el tenderete.

      Me gusta

      • Es que aquí está en juego una verdad muy potente. En Ef 3,14-15, leemos: “Me pongo de rodillas ante el Padre, de quien toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra”; teniendo presente que otras traducciones leen “de quien desciende toda paternidad”, etc. La relación de las (múltiples) paternidades de la tierra con Dios Padre es especialísima. No es una relación de analogía (parecido); es una relación de participación: es decir, los padres tienen algo (o mucho) del Padre, y Este está perennemente sosteniendo todas las paternidades. Por esa razón, del mandamiento de amar a Dios se desprende el de honrar a los padres…, que es cosa que el mismo Dios hizo como nadie.

        Y, en fin, visto un padre, visto Dios, que en él relumbra. Y en los casos de los padres infames, relumbra también, porque el Apóstol dice “toda paternidad”. En ellos, quizá relumbra como en un espejo viejo, roto, oxidado.

        Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s