La Teología y lo pobres. De sacerdotes piadosos.

Escribo este articulo con dolor. Porque sé lo bello que sería un mundo donde todos pudieramos ser respetados en nuestra dignidad de modo tal, que tuviéramos acceso a una formación apropiada para comprender algo tan alto y sublime como son las palabras sacro santas de Nuestros Santos Padres, y del Magisterio de nuestra Iglesia. ¡Cuanta belleza! Nuestra Iglesia es bella. Y duele ver que no todos tengan acceso a esta belleza.
Veamos, ¿de cuánta gente estamos hablando? Solo en mi país Argentina, por ejemplo, donde somos alrededor de 40 millones de personas, la pobreza alcanza, segun los resultados de investigaciones recientes de la Universidad Católica de Argentina, alrededor del 28.7%. Lo cual resulta en una aproximación de alrededor de casi 12 millones de pobres, solo en Argentina, y la cifra se incrementa. El Banco Mundial cree que llegará para nosotros al 40%.
Y esta cifra viene muy al caso si tenemos que hablar de Teología. Ciencia que reconozco que aprendo demasiado lentamente, por las limitaciones que mis lectores asiduos ya conocen (*). Sin embargo no me ciega para ver ciertas realidades contundentes de mi pueblo que sufre, y mucho. Y estamos hablando de una Argentina donde el 77% se confiesa como católico. Con muchas confusiones y mezclas, ya lo se. Justamente porque nuestra población está sujeta a la pobreza, que ya sabemos, limita el desarrollo del conocimiento. Porque la primera y única prioridad es comer.
No crean que la foto es un recurso emotivo para conmover, este es el pan nuestro de cada día. Mis hermanos de patria no me dejarán mentir. No hay provincia en Argentina en que no encuentren este panorama. Estos son nuestros católicos argentinos. Y otros bastante más formados, pero la mayoría estos. Con el corazón roto les digo lo muy doloroso que nos resulta no poder darles los medios para una vida más digna. Nuestros niños mueren de desnutrición en el interior donde no llega la asistencia, porque son provincias donde todo queda tapado, y nuestros pobres en total desamparo.
Durante 7 años fui docente en estos barrios, viendo la marginación social que sufren, la violencia de la inseguridad, como la violencia institucional que escucha poco y nada. Porque cubrir necesidades va más allá de un subsidio. Una persona merece ser tratada con dignidad en todos los aspectos que le competen. Incluyendo educación.
Argentina mía querida, país preciosamente solidario. Y entre todos, como podemos, nos vamos ayudando. Y esto sin meterme en las cifras de mis hermanos latinoamericanos, donde hay casos en que dolorosamente nos superan.
Sé, a ciencia cierta, que para esta fracción de mi pueblo, sería imposible leer a nuestro amado Benedicto XVI por ejemplo. Y hablamos de 12 millones de personas solo en Argentina. Quienes lo hacen son los sacerdotes, que son quienes transmiten la Teologia al pueblo de Dios. Pero la Teología, sabemos bien, tiene que ser puesta en lenguaje comprensivo para estas personas cuya esperanza reside en que alguien los escuche, los mire y los reconozca como personas. Sobre todo esto último, que es lo que más cuesta.
Nuestros sacerdotes lo saben, como lo sabe el Papa, y como lo saben todos los Obispos latinoamericanos, y todos los sacerdotes que santamente se levantan cada mañana sin saber si en sus pastorales todos van a comer, o si no les caerá algun indigente buscando donde dormir.
Y lo que más duele es que lo que no se sufre no se entiende. Porque hay muchos que tiene la palabra “ignorante” en la punta de la lengua y siempre presta a salir, cuando la vida espiritual de nuestros pobres pueblos maltrados, los “sudacas” como muchos nos llaman, se construye a base de dolor y penurias, donde aprendemos a amar al prójimo porque tenernos entre nosotros es lo único que tenemos, en más de muchas ocasiones. 
Nuestra teología la van formando nuestros piadosísimos sacerdotes, que de ocio no conocen absolutamente nada. Y qué cansados que están. Y sin embargo, de a poquito y sin ceder a las necesidades que se imponen, aprovechan nuestros dolores para que bajo la piel se nos meta la Teología. Lento y al pasito nos van formateando el dolor y el sufrimiento bajo la luz de la Teología. ¿Con libros? ¿Con cartas apostólicas? No, con palabras fértiles y amorosas, de cuidados paternos, Palabras del Evangelio. Otro modo sería impensable. Sacerdotes queridos nuestros, cómo rezamos para que se multipliquen las vocaciones, porque con más sacerdotes como ustedes, qué rico sería el mundo.
Foto destacada: http://www.infobae.com/2015/03/27/1718619-el-kirchnerismo-dejara-un-nivel-pobreza-similar-al-los-90
Otras fotos: noticiashausler.blogspot.com 
                     seprin.info
                     www.sinmordaza.com
Sobre la pobreza mundial: http://www.pobrezamundial.com/
Indice de Pobreza en Argentina: http://www.ieco.clarin.com/pobreza-uca-informe-Observatorio_Social-INDEC-Cristina_0_1393660873.html
(*) https://misionerosyperegrinos.wordpress.com/2015/06/01/el-don-de-la-discapacidad-mi-nino-especial/
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