Señor, ¿cómo se hace para ser manso cuando tu pueblo te duele tanto?

Acabo de publicar una actualización en Facebook, que de inmediato eliminé.

Señor, ¿cómo se hace para ser manso cuando tu pueblo te duele tanto?

No es que me haya arrepentido del comentario, sino que el Señor me respondió al corazón con tanta celeridad que el comentario no llegó a estar publicado ni dos minutos. Porque yo pensé “realmente estamos huérfanos“. Nuestras autoridades políticas en la tierra tienen la responsabilidad de venir a ser una suerte de tutores, con toda la responsabilidad que ello implica. Porque son los que administran los recursos para solventar este tipo de emergencias. Y solo alguien que se siente medianamente tutor de su pueblo, comprende que sus “hijos” adoptivos no pueden sufrir sin ser ayudados por él. Tal vez equivoque este concepto, pero así lo veo. Es una suprema responsabilidad sobre miles de personas, sobre la cual algun dia debe responderse ante el Señor.

“Por favor urgente un bote” es el pedido de Cáritas de Nuestra Señora de las Gracias, Pilar, Bs. As.

Y leo en los medios que nuestro gobernador se va de descanso a Europa, en medio de la tremenda crisis hidrica que tenemos en todo el norte de la Provincia de Buenos Aires. Cuando solo en la ciudad de Lujan, se ven afectados en este momento más de 20.000 personas. Y sentí que nuestro pueblo estaba huérfano. Llorando publiqué ese comentario.

Por otra parte, en la intensa labor que hemos hecho todos los colaboradores por mover los corazones a la donación, tan imprescindible en el estado de emergencia, encontrarnos con comentarios como “sigan votando así, tienen lo que se merecen“, o “que aprendan a nadar por no saber votar“. O que pidiendo donaciones me contesten cosas tales como que ya donan lo suficiente con los impuestos… Sin palabras…. No puedo desearles, con todo el corazón puesto en la salvación de estas personas sin caridad ninguna, que tengan que caer de rodillas conmovidos por la solidaridad para con ustedes algun dia. Justamente hoy el Santo Padre ha elegido como lema para la Jornada Mundial de la Paz:

“Vence la indiferencia y conquista la paz”

Con toda esta sobredosis de indiferencia publiqué mi indignación en una frase, pero en mi corazón sentí con tanta potencia lo que el Señor me decía que no puedo menos que compartirlo, porque se con certeza que mi dolor es el de todos nosotros. De los que votaron, y de los que no. No puedo creerme el cuento de que los leales políticamente hablando estén con tan tranquila conciencia con todo lo que esta pasando. No es gratis y no hay consuelo para nadie en medio de todo este dolor. ¿Y qué me respondió el Señor?

“En ellos estoy yo”

P. Pablo Iriarte, párroco de Capilla del Señor, celebrando la Eucaristia en la Sociedad Cosmopilita con los damnificados de las inundaciones.

El pueblo como Cristo sufriente. Y de repente tuve la perfecta comprensión de que asistir a nuestros hermanos inundados es un privilegio como pocos he tenido en mi pobre vida.  Que no hay paternidad más honesta y fiel que la del Señor. Quien no defrauda nunca. Que poner nuestras esperanzas en un rey o gobernante de este mundo que no esté atravesado por el amor a Dios es esperanza falsa. Y vimos como Saul abandonó a Dios y así le fue a él y al pueblo. Que solo un rey David lleno de contemplación y de alabanza, a pesar de sus pecados será dirigido por la mano benevolente del Todopoderoso para conducir a un pueblo hacia la justicia y la paz. Y que un gobernante dirigido por el soplo del Espíritu Santo es la única esperanza de sentirnos amados y protegidos como pueblo.

Cáritas diocesana que hace una semana que no descansa organizando y entregando las donaciones.

Las más fuerte experiencia, y el más fuerte aprendizaje de las inundaciones, para inundados y colaboradores solamente puede ser una sola cosa. El amor. Mensaje central del Evangelio. Si el Evangelio no nuclea nuestra vida, lo único que podemos esperar es sufrir en soledad nuestro valle de lagrimas.

Hermanos míos inundados, ¡¡FUERZA!! Estamos dejando el cuerpo y el alma para que salgan de la aflicción en que se encuentran. Nuestro corazón y todo para que salgan adelante. Que el Señor los ha bendecido a ustedes por elegirlos para compartir su Cruz. Y a nosotros por permitirnos ser unos pobres Cirineos que alivianen el camino.

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4 pensamientos en “Señor, ¿cómo se hace para ser manso cuando tu pueblo te duele tanto?

  1. “No cierres tu corazón a tu propia carne” (Is 58,7). “¡Ojalá escuchéis hoy su voz! No endurezcáis vuestro corazón” (Sl 95 (94),7-8). Un corazón que dice “aprendan a nadar porque no saben votar” es, evidentemente, un corazón que busca una lógica para endurecerse sin reconocer lo que es: malo.

    Menos mal que estáis los cristianos (y otros) para prodigaros y extenuaros con amor y en el nombre del amor. Seguramente, si no hubiera cristianismo, hace más de un milenio que nos habríamos aniquilado todos mutuamente.

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    • Esa inundación ocurrió cuando comenzó el largo proceso electoral para elegir presidente. Que termina justamente mañana. Y contra todo pronóstico, rezando y rezando como está el país, al menos en las encuestas dice que mañana triunfa el bien. No se si nosotros escuchamos SU voz, pero Él sí escucha la nuestra.

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