29 de Septiembre – Fiesta de los Santos Arcángeles. Miguel, Gabriel y Rafael.

¡Cuanto amor tiene la humanidad a los ángeles! Pues hoy vamos a honrar a sus príncipes, porque es la fiesta de los Santos Arcángeles, Miguel, Gabriel y Rafael. 

Esta fiesta se ha celebrado con gran solemnidad a fines de septiembre, desde el siglo sexto por lo menos. El Martirologio Romano afirma que en la festividad se celebra la dedicación de una Basílica en honor de San Miguel, a unos 10 kilómetros al norte de Roma. En el oriente, donde antaño se tenía al arcángel como protector de los enfermos (actualmente se le considera como Capitán de las legiones celestiales y Patrón de los soldados), la veneración a San Miguel es todavía más antigua.

Es muy frecuente hoy la creencia de que son más, que son siete. La doctrina de la Iglesia nos permite venerar a estos tres, pues son los únicos cuyos nombres figuran en las Sagradas Escrituras. San Rafael en persona le dice a Tobias que es uno de los siete que sirven delante de Dios (Tob 12, 15), pero nosotros conocemos el nombre de estos tres arcángeles y son quienes veneramos

Corre en estos tiempos muchos otros nombres de arcángeles falsos, que en realidad pertenecen a las nuevas corrientes de la Nueva Era. Pero la Iglesia solo reconoce lo que esté inscrito en la Biblia. Por lo tanto, en esta fiesta celebramos a estos tres gloriosos amigos nuestros, cuya suprema jerarquía les manda a regir sobre todo el mundo angélico.

El Catecismo de la Iglesia Católica enseña que la existencia de seres espirituales, no corporales, que la Sagrada Escritura llama habitualmente ángeles, es una verdad de fe. (CIC. 328 – 354)

Con todo su ser, los ángeles son servidores y mensajeros de Dios. Como criaturas puramente espirituales, tienen inteligencia y voluntad: son criaturas personales e inmortales. Superan en perfección a todas las criaturas visibles. El resplandor de su gloria da testimonio de ello. Cristo “con todos sus ángeles”

Cristo es el centro del mundo de los ángeles. Los ángeles le pertenecen y más aún porque los ha hecho mensajeros de su designio de salvación.

Desde la creación y a lo largo de toda la historia de la salvación, los encontramos, anunciando de lejos o de cerca, esa salvación y sirviendo al designio divino de su realización.


SAN MIGUEL ARCANGEL

Del hebreo “¿Quién como Dios?”.

San Miguel es el “principe de la milicia celestial; su nombre era el grito de guerra de los ángeles buenos en la batalla librada en el cielo en contra del enemigo y sus seguidores. Su nombre se encuentra cuatro veces en la Escritura:
1-  Daniel10,13-21: Gabriel le dice a Daniel, cuando él le pide a Dios que le permita a los judíos volver a Jerusalén: “El Ángel del Reino de Persia me ha hecho resistencia… pero Miguel, uno de los Primeros Príncipes, ha venido en mi ayuda… Nadie me presta ayuda para esto, excepto Miguel, vuestro Príncipe.”
2-  Daniel 12: el Ángel, hablando del fin del mundo y del Anticristo dice: “En aquel tiempo surgirá Miguel, el gran Príncipe que defiende a los hijos de tu pueblo.”
3-  En la carta de San Judas 1,9: “En cambio el arcángel Miguel, cuando altercaba con el diablo disputándose el cuerpo de Moisés, etc.” San Judas alude a la antigua tradición judía de una disputa entre San Miguel y Satanás sobre el cuerpo de Moisés, un relato de lo cual también se puede encontrar en el libro apócrifo de la asunción de Moisés (Orígenes, “De principiis”, III.2.2). San Miguel escondió la tumba de Moisés; sin embargo Satanás al destaparla, trató de seducir al pueblo judío al pecado del culto a los héroes.

4- Apocalipsis 12,7: “Entonces se entabló una batalla en el cielo: Miguel y sus Ángeles combatieron con el Dragón.” San Juan habla del gran conflicto al final de los tiempos, que refleja también la batalla en el cielo al principio de los tiempos. De acuerdo a los Padres a menudo hay controversia sobre San Miguel en la Escritura donde no se menciona su nombre. Dicen que él era el querubín que estuvo en la puerta del paraíso, “para guardar el camino del árbol de la vida” (Gén. 3,24), el ángel a través de quien Dios publicó el Decálogo para su pueblo escogido, el ángel que se puso en el camino para estorbarle a Balaam (Núm. 22,22 ss.), el ángel que puso en fuga al ejército de Senaquerib (2 Ry.19,35).

Según estos pasajes bíblicos, la tradición cristiana le da a San Miguel cuatro oficios:

• Pelear contra Satanás.

• Rescatar las almas de los fieles del poder del enemigo, especialmente a la hora de la muerte.

• Ser el campeón del pueblo de Dios: los judíos en la antigua Ley, los cristianos en el Nuevo Testamento; por lo tanto él era el patrón de la Iglesia, y de la orden de caballeros durante la Edad Media.

• Llamar de la tierra y traer las almas de los hombres a juicio.


SAN GABRIEL ARCANGEL

“Fortitudo Dei” (Fortaleza de Dios)

Se registran cuatro apariciones de Gabriel:

1- En Daniel 8: explica la visión del carnero y del macho cabrío como presagiando la destrucción del Imperio Persa por el Macedonio Alejandro Magno, y que posterior a su muerte el reino sería divido entre sus generales. De uno de ellos nacería Antioco Epifanio.

2- Daniel 10: luego de que Daniel había rezado por Israel , leemos que “aquél varón Gabriel. se me acercó en rápido vuelo” y le comunicó la misteriosa profecía de las “setenta semanas” de años que deben pasar antes de la venida de Cristo. En el capítulo x, no queda claro si es que el ángel es Gabriel o no, pero de cualquier manera podemos atribuirle la maravillosa descripción de los versículos 5 y 6.

3-Lucas 1, 11:  predice a Zacarías el nacimiento del Precursor,

4- Lucas 1, 26: anuncia a María que será la Madre de Nuestro Salvador.

Es el ángel de la Encarnación y del Consuelo, y en la tradición cristiana Gabriel es siempre el ángel de la misericordia mientras que Miguel es más bien el del juicio.

Como ha sido recalcado, Gabriel es mencionado sólo en dos oportunidades en el Nuevo Testamento, pero no es razonable suponer con la tradición cristiana que es él quien se apareció a San José y a los pastores, y también que fue él quien “fortaleció” a nuestro Señor en el jardín (cf. El himno para Laudes del 24 de Marzo). Gabriel es generalmente llamado sólo arcángel, pero la expresión usada por San Rafael, “yo soy el ángel Rafael, uno de los siete que asistimos delante del Señor” (Tob XII, 15) y las propias palabras de San Gabriel, “Yo soy Gabriel que asisto a la vista de Dios” (Lc, 1, 19), han llevado a algunos a pensar que estos ángeles deben pertenecer al mayor rango; pero esto se explica generalmente refiriéndose a su rango como el mayor de los mensajeros de Dios.


SAN RAFAEL ARCANGEL

El nombre de este arcángel (Raphael = “Medicina de Dios” o “Dios ha obrado la salud”) aparece solamente en el Libro de Tobías. Aquí aparece primero disfrazado en forma humana, como el viajero acompañante del hijo de Tobías, llamándose a si mismo “Azarías el hijo del gran Ananías”. La historia de esta travesía esta llena de aventuras, y en ella es visible la influencia protectora del ángel que se muestra de diferentes maneras, incluyendo la atadura “en el desierto del alto Egipto” del demonio quien previamente había matado a siete esposos de Sara, hija de Raquel, y que es pintorescamente relatada en Tobías 5-11.

 Luego del retorno y la curación de la ceguera de Tobías, Azarías se hace llamar “el ángel Rafael, uno de los siete que se paran ante el Señor” (Tob., xii, 15. Cf. Apoc., viii, 2). De estos siete “arcángeles” que aparecen en la angelología del Judaísmo post-exilio, solo tres, Gabriel, Miguel y Rafael son mencionados en las Escrituras canónicas. Figuran nombres de otros arcángeles en los libros apócrifos pero no se consideran dentro del Canon de la Iglesia.
 En cuanto a las funciones atribuidas a Rafael, tenemos un poco más que su declaración a Tobías, que cuando el último estuvo ocupado en su trabajo de misericordia y caridad, él (Rafael) ofreció sus plegarias al Señor, ya que él fue enviado por el Señor para curar a Tobías de su ceguera y para sacar a Sara, la esposa de su hijo, de las garras del demonio.
La categoría judía de los arcángeles es reconocida en el Nuevo Testamento pero solo Gabriel y Miguel son mencionados en nombre. Sin embargo, muchos comentadores identifican a Rafael con el “ángel del Señor” mencionado en Juan 5. Esta conjetura se basa en la importancia del nombre y en el rol de curación atribuido a Rafael en el Libro de Tobías.
Los himnos del Oficio llaman a su poder de curación y a su victoria sobre el demonio.

ORACIÓN

Dios todopoderoso y eterno, bendito y alabado seas por toda la eternidad. Que todos los ángeles y los hombres que has creado te adoren, te amen y te sirvan, Dios Santo, Dios Fuerte, Dios Inmortal.

Y tú, María, reina de los ángeles, medianera de todas las gracias, todopoderosa en tu oración, recibe bondadosamente la oración que les dirigimos a los arcángeles y hazla llegar hasta el Trono del Altísimo para que obtengamos gracia, salvación y auxilio. Amén.

Santos Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael ¡rueguen por nosotros!

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FUENTES:

ecWiki – Enciclopedia Catolica Online: http://ec.aciprensa.com/wiki/P%C3%A1gina_principal

AciPrensa: https://www.aciprensa.com/angeles/

Iglesia.org:http://www.iglesia.org/articulos/el-mas-alla/item/723-fiesta-de-san-miguel-san-gabriel-y-san-rafael-arc%C3%A1ngeles

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