Navidad y Janucá -Celebración ecuménica entre un Moishe y un Goy.

Navidad y Janucá -Celebración ecuménica entre un Moishe y un Goy.

Nuestra querida Marta nos comparte este video tan especial. No cabe dudas que el ecumenismo, aunque muchos no lo entiendan, es verdaderamente un llamado de Dios.

Como mis amigos saben tengo raíces judías, y una profunda devoción católica. Por lo cual este video me conmueve especialmente.

Que lo disfruten…

Anuncios
Campaña Anti-PAPA en Argentina

Campaña Anti-PAPA en Argentina

Ya habia hablado en ocasiones anteriores sobre la campaña anti Francisco de los medios laicistas en Argentina. No pierden oportunidad de enredar a Francisco en cuanto caso de corrupción encuentran.

Y ya escucho algunas voces “pero se saca foto con todos los corruptos”. Y de inmediato apelo al pasaje del evangelio, donde Jesus no se rinde ante Mateo, empeñado en ser un corrupto vende patria. Jesus no perdió la esperanza y fue por él, y así es como hoy tenemos el Evangelio segun San Mateo. ¿Acaso ser cristiano no se trata de imitar a Jesus en todo? ¿Acaso no debe el Santo Padre hacer lo mismo?

La gran misión de la Iglesia es SALVAR ALMAS. Pero quien no está con Dios, no puede hacer una lectura evangélica de las obras del Santo Padre. ¡Si Jesus no vino por los sanos, sino por los enfermos! Y quien más enfermo del alma que un político corrupto.

Sin embargo desde el enfoque laicista argentino todo tiene lectura política. Toda obra, gesto, palabra, o silencio del Santo Padre sera tomado como un acto de agresividad contra el gobierno actual por los medios laicistas, como una simpatía con el kirchnerismo.

Pero eso no es todo. La oposición se sirve bien de la situación. Ahora son los rescatadores y grandes defensores del Papa. ¿En defensa de la Buena Noticia? No, tambien por intereses políticos. ¿Se supone que porque Francisco “los quiere más”, ellos son mejores?”.

De ambos bandos, realmente no se de quien compadecerme más. Realmente siento una profunda tristeza porque en su descomunal ceguera de ambición no se permiten ver la VERDAD. La belleza de toda la obra que el Santo Padre esta realizando.

Podría dar muchas razones y pruebas con las cuales comprobar sobradamente que el Papa no hace política. Pero no serviría de nada. Estas personas tienen fines muy claros, les molesta la protección hacia los más pobres, y ademas, sujetos a leyes e intereses laicistas de ideología de genero que nos quieren imponer en el país. Pero que seamos el país del Papa es un gran obstaculo para ello. Hay que ponernos a Francisco en contra o todos sus planes se verán frustrados.

Sumado a esto tenemos el escándalo en el convento, donde un político corrupto no tuvo mejor idea que arrojar sobre el tapial nada menos que nueve millones de dolares para esconderlos de la justicia. No creo que sea un hecho casual. En realidad están dando sobradas muestras de una conexión muy cercana de alguien de la Iglesia con estos personajes. Aunque no esta claro. Y no seremos ingenuos. Cabe ampliamente la posibilidad de una asociación interesada.

No podemos acusar a nadie con conjeturas y sin pruebas, pero tampoco podemos negar que cabe la posibilidad de un caso de corrupción en la Iglesia. Ocultar nuestros problemas como familia nunca nos ha resultado constructivo, de hecho todavía lo estamos pagando. Y mantenernos unidos como familia depende de que podamos hablar abiertamente poniendo nuestros problemas sobre la mesa, y que como familia podamos enfrentarlos y resolverlos. Yo no voy a ser menos católica ni voy a amar menos a mi Iglesia por alguien que se equivoco muy feo. Si es que ese es el caso.

Pero aún si ese fuera el caso, cito a Jesus:

Al que te pegue en una mejilla, preséntale también la otra; al que te quite el manto, no le niegues la túnica. Dale a todo el que te pida, y al que tome lo tuyo no se lo reclames. Lc. 6, 29-30.

¿O qué? Nos gusta ser católicos, pero cuando las papas queman nos olvidamos todita la letra del Evangelio? Si fuera el caso de corrupción en el convento, no seria lo más cristiano rezar por la Iglesia, por esta diócesis que esta acusando muy fuerte este impacto, por la salvación de las almas de quienes estén implicados? Y perdonar…

Perdona nuestras ofensas, como nosotros perdonamos a los que nos han ofendido. Mt. 6, 12

A todos ustedes hermanos míos, los que traban esta campaña contra el Papa, los de un bando y los del otro, les digo una sola cosa. El Espíritu Santo en persona cuida las espaldas del Santo Padre. Quien decide apartarse de la Iglesia por rumores de noticieros corruptos será que no tiene tanto amor por Dios y su Santa Iglesia. Porque el Espíritu Santo nos habla a todos los cristianos y nos dice lo que ya dijo Jesus hace más de dos mil años:

“Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella.” Mt. 16, 18.

Quien tiene verdadero amor por el Señor, por la Eucaristía y por nuestra Santa Madre Iglesia sabe que estas persecuciones son normales, y que todo debe ser filtrado por la oración antes de emitir juicios indebidos y perjudiciales para la salud de nuestras propias almas. Amigos no se dejen envenenar por la manipulación de los intereses de gente muy perdida y alejada de Dios.

Si nosotros, los mismísimos miembros de la Iglesia, con los groseros pecados que cometemos a diario, no hemos podido destruirla, mucho menos los de afuera. Y muy por el contrario, esto me recuerda otro conocido dicho:

“Ladran, Sancho, señal que cabalgamos”

Les adjunto dos notas que vienen al caso. Paradójicamente la segunda es de uno de los medios que más le pega al Santo Padre:

Los curas villeros celebrarán una misa en desagravio del Papa

http://www.valoresreligiosos.com.ar/Noticias/los-curas-villeros-celebraran-una-misa-en-desagravio-del-papa-7406

Denuncian una brutal campaña contra el papa Francisco

http://www.infobae.com/politica/2016/06/29/denuncian-que-el-papa-francisco-es-victima-de-una-campana-brutal/

Si fuera todo cruz…

Si fuera todo cruz…

Les dejo hoy este poema que he encontrado en una página que es por lejos una de mis predilectas: Abandono.com.

Este poema, viene muy bien para meditar en la cuaresma. Es largo, y con justicia, si le faltara algun verso estaría incompleto. Porque es de una belleza indescriptible. Me ha despertado el alma como un rayo. Se los recomiendo vivamente para este tiempo tan especial de encuentros íntimos con el Señor, que quiere que entremos en nuestro interior a buscarle para pedirle ayuda en nuestras debilidades, y sobre todo para encontrarnos con su Amor tan grande.

Para quienes quiera descargar el poema en formato mobi, nos avisan que se los enviamos por correo. ¡Gracias Jackie por el archivo!


Si todo fuera cruz…

Señálame los pasos; muéstrame tus sendas.
No tengo más camino, Señor, que tu Camino.
No tengo más tarea que amarte sin medida.
No tengo otro destino que hacer tu voluntad.
 
Estoy siempre dispuesto a partir a donde digas.
Carezco de equipaje,
de nada que me ate a nada de esta tierra.
Se iniciarán mis pasos
al ver un gesto leve de tu mano.
Terminarán allí donde decidas.
 
Me tienes por completo a tu servicio:
vivir en el silencio de los claustros,
correr por esta selva que es la vida
del mundo enloquecido de intereses;
volcar mi corazón y mis entrañas
sirviendo en lo que mandes.
 
Te quiero mi Señor, mi Dios, mi Amado.
No hay nada que requiera mi atención
más que servirte a ti.
 
No tengo otro destino que hacer tu voluntad.
Cayó todo mi cuerpo a la tierra del camino.
Cayeron las murallas de mi alma tan altiva.
Cayó todo mi ser, Señor, cuando quisiste.
¡Gracias, mi Dios, pues me llamaste así!
Despójame, Señor, de mis seguridades,
despójame de todo cuanto tengo,
desvísteme de todos mis ropajes.
 
No quiero tener deseos, ni imagen, ni historia.
Tan solo a tus ojos ser algo:
tu hijo confiado en tus brazos que, alegre,
abandona en tus manos de Padre todos sus asuntos.
 
No quiero ser nada, mi Dios,
más que lo que quieras.
Quedarme muy quieto ante ti;
ser tu compañía en cualquier Sagrario,
en cualquier lugar donde tu presencia
se me hace patente.
¿Qué más puede un hombre
pedirle a su Dios de él enamorado?
 
Despójame, sí, de todas mis ansias.
También de lo bueno que pueda tener.
Hazme puro hueco donde construir
tu casa, tu hogar…
un sitio apartado al que retirarte
para tu oración… cual fuera Betsaida.
 
Vacía, Señor, todo mi equipaje:
me quiero quedar como vine al mundo
ante tu presencia: pequeño y desnudo,
sin ninguna cosa por la que me pueda
sentir atraído, atado o vencido;
quedarme vacío, quedarme sin nada:
depender de ti… tan solo de ti.
 
Ser tuyo, Señor, ser… sin condiciones,
del todo entregado a tu voluntad.
Ser tuyo, Señor… solo por amor.
Dame, Señor, si quieres, el don de la humildad.
No lo quiero por mí. Lo quiero para ti,
para amarte y alabarte sólo a ti,
para referir mis circunstancias tan sólo a tu Persona.
 
Dame, Señor, si quieres, el don de la pobreza;
de la pobreza de alma, de la pobreza interior.
Quisiera no tener, para tenerte sólo a ti,
pues solo contigo basta al hombre.
 
Dame, Señor, si quieres, el don del amor total
a todo lo que sea tu voluntad.
No quiero resignarme, ni aceptar:
tan solo quiero amar aquello que en tu
Plan de Amor de Padre preveas para mí.
 
Dame, Señor, si quieres, entrega confiada y abandono
sin límite en tus manos;
lanzarme, sin temor a lo que venga,
a todo lo que sea tu voluntad.
 
Mi Dios, mi Amor, mi Todo…
tan sólo Tú me importas,
tan sólo Tú eres Lógica de Vida.
Tan sólo a ti quiero tender.
Es tu silencio, Señor, lo que ahora quieres darme.
Es tu silencio en respuesta a todas mis preguntas.
Tu silencio, que es paz
en medio de este ruido de la Tierra.
 
A veces, mi Señor, entiendo tus silencios
mejor que otras respuestas
más sonoras que me ofreces.
¡Encuentro tanto amor en tu silencio!
¡Me siento tan amado
en esa paz que así me otorgas!
 
Silencio y soledad, oculta oscuridad
a todo lo que sea
el ruido y el tumulto, el brillo de esta tierra…
 
No sé, mi Dios amado, qué puedo haberte hecho
para que vengas a inundarme de tu luz.
Tu luz… y tu silencio.
No entiendo cómo pueden ambos darse,
los dos al mismo tiempo.
La luz que se origina en tu presencia…
Silencio, sí, mas no silencio surgido de la nada;
silencio impresionante que de tu majestad se me deriva.
 
A veces, mi Señor, este mismo silencio
pudiera ser tomado por ausencia.
Tan sólo la soberbia de los hombres
genera una ceguera tan enorme.
 
Gracias, Señor. Estás en todas partes;
estás en todo tiempo, ya lo sé.
 
Gracias, Señor, por todos tus silencios.
Me siento un peregrino
que no se atreve a entrar
en la posada abierta del camino,
en tu corazón partido por la lanza.
Me siento pecador, Señor Jesús.
Me siento indigno de acercarme a ti,
de compartir la mesa en que te das.
¡Me sé tan lejos de realizar en mí
lo que aprendí oyendo tu mensaje…!
 
Señor… Señor Jesús… ¡cuánto dolor
por ser tan mal amigo,
por ser tan mal discípulo…!
¡Cuánta tristeza hay en mi corazón
al verme así… tan poco generoso,
tan poco convertido a la bondad
profunda y dilatada que me anuncias…!
 
Siento, Señor, los dedos de tu mano
que, en mi mejilla, enjugan esa lágrima
pequeña que resbala por la piel.
Siento, Señor, tu abrazo que me estrecha
fundiéndonos los dos en uno solo.
Siento, Señor, tu amor que no merezco.
Siento tu amor… y siento tu palabra.
¡Me siento tan mezquino, mi Señor,
me siento tan pequeño y miserable…!
 
Soy nada, mi Jesús. Soy nada, ya lo sé.
Partiendo de esta nada, que en mí es absoluta,
hoy quiero renovarte de nuevo mi promesa:
mi entrega es por completo, Señor, sin condiciones.
Te ofrezco lo que tengo y todo lo que soy.
Acepta, mi Señor, la ofrenda de mi amor:
amor para el Amor;
llamita para el Fuego Abrasador;
caricia que al Abrazo Eterno se le entrega;
suspiro… para Dios, en Hombre convertido.
Como el leproso, Señor, acudo a ti.
Enfermo y moribundo arrastro mi miseria
por el fangoso camino de mi vida.
Sucia e infectada está mi alma. Es lepra.
La lepra del pecado que atenaza, inflexible,
la pobre condición de mi persona.
 
Mis ojos apenas si se atreven a cruzarse
camino de tus ojos. Cayendo de rodillas
mi voz se eleva a ti en tono suplicante:
Jesús, amor amado, ¡tan sólo tu palabra y seré limpio!
 
No mires mi miseria, mi amor (…¡amor amado!)
no mires mi miseria…
Contempla en mi interior todo el dolor
sincero que me embarga.
 
Leproso y miserable ante ti caigo y,
postrado de rodillas, te suplico:
Señor, abrázame… ¡estréchame en tus brazos
y todo quedará bien limpio y olvidado!
 
Piedad, Señor, piedad…
piedad para este barro.
Cual vieja zapatilla que se adapta
perfectamente al pie que, de años, calza,
quisiera yo adaptarme, Amado mío,
a hacer tu voluntad manifestada.
 
¿De qué me sirve ser enamorado
de ti, como protesto cada día,
si no adecuo mi acción y mi jornada
para tu Plan de Amor llevar a cabo?
 
Ya ves, mi Dios, que es mi deseo
el realizar fielmente lo que quieres.
Abrázame, Señor, y no me sueltes
pues mi miseria me arrastra muchas veces.
Me siento tan pequeño, Señor,
tan lleno de miseria y de pecado….
No sé cómo me atrevo a levantar la vista,
a contemplar tus clavos, tus heridas…
 
Amor… Amor… me siento enamorado,
me siento acurrucado entre tus brazos,
me sé tan protegido y tan amado…
que casi me rebelo en mi soberbia
al asumir lo injusto de este caso:
me amas sin medida, Señor,
perdonas mis pecados,
me das tu abrazo estrecho y apretado…
Y yo no te respondo… no sé corresponderte…
 
Y quiero rebelarme,
y quiero ser cambiado desde dentro
y quiero verme otro, amante y entregado,
vencido en mi altivez, humilde y abrazado…
a ti, Jesús amigo… hermano…
 
Señor: preciso de humildad para aceptarme
pequeño, miserable, tan poco generoso,
tan falto de un amor que corresponda
a tanto don volcado…
 
Ayúdame, Señor,
ayúdame a ponerme de rodillas
volviendo la mirada al interior,
a donde te escondiste.
 
Ayúdame a llorar por mis pecados,
a darte a ti las gracias.
Ayúdame a admitir
que yo sin ti soy nada.
 
Y abrázame, Señor, abrázame bien fuerte
y no me dejes andar sin tu compaña.
Si en vez de mi mirada
tan sólo por tus ojos contemplara…
 
Si en vez de mis caricias
tan sólo con tus manos bendijera…
 
Si en vez de mis palabras
tan sólo con las tuyas consolara…
 
Si en vez de en este amor
tan sólo en tu Amor recibiera…
Si ya en mi corazón
tan sólo, Cristo, a ti se te encontrara…
 
Si ya, Jesús, a ti
te vieran confundido en mi persona…
 
Si fuera todo Cruz
de tanta cruz amada…
 
Si ya no fuera yo…
 
Si ya no fuera nada…
 
Será algún día, Señor,
lo sé, lo sé, mi Amado.
Será cuando decida
no ser ya más yo mismo.
Será cuando, vacío,
me inundes con tu gracia,
me empapes, como esponja, de ti mismo,
me quemes como a un tronco
que ya no quiere ser
más que calor y llama.
Señor… ¿porqué no hoy?
… pues tú lo puedes todo…
¡concédeme esta gracia!
Ten piedad, mi Señor, de mi presente
como ya la tuviste del pasado,
y ya que el corazón me lo has trocado,
ayúdame a vivir cristianamente.
 
Mira que quiero verme transformado,
transido de tu amor profundamente;
testigo de tu Cruz, constantemente
de espinas en mi cuerpo traspasado.
 
Pues de ti me confieso enamorado,
sólo tú has de ocupar mi pensamiento
Señor, amigo fiel, Crucificado.
 
Y puesto de rodillas a tu lado
tan sólo han de trabar conocimiento
mis ojos y tu cuerpo tan llagado.
Si de la oscuridad me reclamaste
con tu Pasión tras verte escarnecido,
¡cuánto agradezco aquello que has sufrido,
pues que con ello, Amado, me salvaste!
 
Si por tu celo y amor no me dejaste,
ya que de ti fui siempre perseguido,
tan solo es tuyo, Señor, lo conseguido,
pues con tu sangre y tus ojos me alcanzaste.
 
¡Cuánta miseria y lodo hay en mi vida!
¡Cuánto sufriste, Amor, por no quererte!
¡Qué salvación me has dado inmerecida!
 
Vamos, Señor: dame pronto la muerte,
ya que por ella he de encontrar la Vida…
Quiero morir, Señor, … para tenerte.
Me postro humildemente en tu presencia,
me muestro cual me siento: derrotado,
consciente de mi nada. Acongojado
pretendo absolución a mi conciencia.
 
No busco, mi Señor, tu complacencia,
ni busco en ti consuelo regalado.
Tan solo aspiro a verme perdonado,
volver a ti contrito con tu anuencia.
 
Si por contarle a un hombre mi pecado
voy a obtener perdón a mis ofensas,
lo contaré, Señor, y detallado.
 
Si por echar en tierra mis defensas
a mi interior serás recuperado,
las echaré, pues Tú bien lo compensas.
Has tocado, Señor, mi corazón soberbio
con tu mano llagada, atravesada
del clavo de todos mis pecados.
 
¡Qué dolor se amontona en mi costado
por ver tanta maldad como he tenido!
¡Qué pena me impondría
si fuera juez que viera mis delitos!
 
… Cayendo de rodillas
gimió todo mi cuerpo arrepentido:
Señor, … Amor, … mi Bien …
¿cómo se pueden dar, los dos al mismo tiempo,
ofensas repetidas y amor apasionado?
 
Amor, Amor, Amor, …
despiértame del sueño en el que muero,
transpórtame a la Vida.
Ayúdame a vivir muriendo cada día
a todo lo que pueda ser yo mismo.
Ayúdame a ofrecerte, enamorado,
lo que es mi propio cuerpo, mis ideas,
por si debieras verte, nuevamente,
mi amor, crucificado.
Ayúdame, Señor, a despojarme
de todo lo que soy.
 
Quiero difuminarme, atomizarme,
quedar como un rocío imperceptible
que impregne el terciopelo de tus rosas,
dotarlas de frescor en madrugada.
Y quiero evaporarme,
sin huella que denote mi presencia,
cuando el calor y luz de tu mirada
recorra cada rosa del jardín
que cuidas con esmero.
 
El ser, para servirte en mis hermanos.
No ser, para adorarte;
no ser para que seas
en mí lo que Tú quieras.
 
Ayúdame, mi Dios, a despojarme
de todo lo que soy
para empezar a ser
un poco e Ti mismo.
Quiero no tener, Señor,
otra seguridad que la de tu amor.
 
Quiero ver estallar la tempestad,
rugir los truenos, caer los rayos,
romperse el cielo en mil pedazos
y asolar la tierra un diluvio nuevo
sin acercarme a despertarte de tu sueño
echado a popa en mi barquilla.
 
Quiero navegar en esta frágil vida
abandonando el timón a tu cuidado.
 
Quiero que en mi vida no se encuentre
cuestión más importante o trascendente
que verte a ti, tenerte presente de continuo.
 
Quiero, Señor, tomar las decisiones que me incumban
desde tu perspectiva, desde tu corazón enamorado.
 
Quiero vivir pasando de puntillas por la vida,
oculto e ignorado.
 
Quiero vivir muriendo a mis caprichos,
dejando que las cosas de mi vida
transcurran tan solo a tu cuidado.
 
Quiero, Señor, que tomes en tus manos lo que soy,
que aceptes mi presente y mi futuro
y hagas y dispongas a tu antojo.
 
Quiero, Señor, perder toda la esencia de mi vida
y que tan solo Tú dispongas lo que quieras.
 
Quiero, Señor, ser consumido
por un último aliento
al exhalar tu nombre, Jesús mío.
Madera ya empapada por la sangre
manada de tus manos y tus pies,
vertida por las llagas de tu espalda.
 
Madera atravesada por los clavos
que a ti te taladraron.
 
Madera utilizada… envejecida
del uso que le has dado en veinte siglos.
 
Madera bien pesada que llevaste
pensando solo en mí, en todos mis pecados.
 
Ya es hora, mi Señor, que te releve:
hacerla toda mía,
tomar sobre mis hombros,
con gesto de alegría,
mi cruz de cada día negándome a mí mismo.
 
Sí quiero, buen Jesús, venir en pos de ti,
pues tú eres el Camino, Verdad… ¡el Agua Viva!

 

 

Fuente: http://www.abandono.com/rincones/oraciones/si-fuera-todo-cruz/

El ISIS y la guerra del cristiano. Una batalla posible.

El ISIS y la guerra del cristiano. Una batalla posible.

Las salas de espera de los consultorios médicos suelen resultarme sumamente útiles para entrar en reflexión. Ciertamente el lugar menos indicado para estos fines es estar cercano a la computadora. Alejarse es beneficioso, y sobre todo cuando tenemos que esperar en estos lugares donde la vida parece transcurrir tan normalmente.

Toca dentista, y aunque la espera no fue muy larga, me fue muy útil para hacerme algunas muy buenas preguntas. Porque la guerra ronda en mi cabeza desde el día en que nació ISIS. Los amigos de Virgen Peregrina conocen bien la campaña que tenemos emprendida en las redes para difundir el sufrimiento de nuestros hermanos perseguidos.

Sin embargo, el día de los brutales atentados en París la situación cambio. Ahora hay una guerra declarada de ambas partes. Occidente, sabemos bien, había guardado hasta ahora un silencio cómplice, como tantas veces definió el Santo Padre a la indiferencia e inacción sobre la persecución de nuestros hermanos cristianos y de otras etnias en medio oriente. Pero el día de los atentados Francia dijo “estamos en guerra“, otros países se organizaron y se sumaron a la táctica, y comenzó el contraataque.

Hace unos meses escuché una conferencia del P. Luis Montes, un sacerdote del Instituto del Verbo Encarnado que administra varios campos de refugiados en Irak. Le preguntaron si él creía que los integrantes de ISIS estaban endemoniados. Y él respondió: “la Biblia dice que el demonio es asesino desde el principio, y el ISIS es asesino desde el principio. Yo creo que si, creo que esto es demoníaco”.

Me pregunto: ¿qué hacemos con los endemoniados? ¿sirve una guerra para detener endemoniados? ¿sirve los medios humanos para acabar, no detener, sino para acabar con la barbarie y brutalidad de gente llevada a tal extremo de crueldad por una fuerza superior a los hombres?

Supongamos que occidente logra desarmar y desbaratar el ISIS como fuerza militar. ¿Qué vamos a hacer con ellos como humanidad? Porque siempre serán una amenaza latente. Siempre estarán buscando el medio de rearmarse para causar daño a occidente. ¿Hay que matarlos a todos?

ISIS tiene como columna principal el odio. Ya vemos como recluta de todas partes del mundo a personas llenas de odio, que encuentran en estas filas un medio natural para desarrollar la crueldad sin que nadie ponga un pero. Sienten en ISIS la libertad de odiar sin que nadie les diga que eso está mal. Tenemos un ejemplo en el mismo John Yihad, un ingles, recientemente muerto en combate, famoso por cortar gargantas en cámara.

Sí, el demonio encuentra caldo de cultivo, y pone su semilla maldita, y el acabado lo hace el ISIS.

Pero mi ecuación sigue sin respuesta. ¿1-1=0? ¿Podemos acabar con ISIS? ISIS no es una ideología basada en principios, es un conjunto de personas llenas de odio radical capaces de la crueldad más avasallante e inhumana.¿Qué dice el Catecismo de la Iglesia Católica?

Todo ciudadano y todo gobernante están obligados a empeñarse en evitar las guerras.
Sin embargo, “mientras exista el riesgo de guerra y falte una autoridad internacional competente y provista de la fuerza correspondiente, una vez agotados todos los medios de acuerdo pacífico, no se podrá negar a los gobiernos el derecho a la legítima defensa” (GS79).
2309 Se han de considerar con rigor las condiciones estrictas de una legítima defensa mediante la fuerza militar. La gravedad de semejante decisión somete a esta a condiciones rigurosas de legitimidad moral. Es preciso a la vez:
— Que el daño causado por el agresor a la nación o a la comunidad de las naciones sea duradero, grave y cierto.
— Que todos los demás medios para poner fin a la agresión hayan resultado impracticables o ineficaces.
— Que se reúnan las condiciones serias de éxito.
— Que el empleo de las armas no entrañe males y desórdenes más graves que el mal que se pretende eliminar. El poder de los medios modernos de destrucción obliga a una prudencia extrema en la apreciación de esta condición.
Estos son los elementos tradicionales enumerados en la doctrina llamada de la “guerra justa”. (C.I.C items 2308/2309)

¿Reunimos todos los requisitos? ¿Reunimos las condiciones serias de éxito? Yo creo que no. No hay forma de desarmar a ISIS de su armamento más potente: el odio radical contra occidente.

Y el sentido común me lleva directamente a otro plan de batalla muy diferente. Si estamos hablando de odio y de personas llevadas por el demonio esta guerra es sobrenatural. Las acciones militares ¡desde luego! Pero por si solas no surtirán efecto si no ponemos nuestra fe al servicio de las filas del bien.

Ya lo sé, son tantos los creyentes no creyentes, los cristianos que no tienen fe en el poder de la oración, o que no tienen fe en que Dios tiene poder para resolver esta cuestión y cualquier otra cuando confiamos en él. Me dirán naif si quieren. Pero no. Esta es la verdad. ¡Esta es la Verdad! Yo le creo a Jesús más que nadie. O mejor dicho, al único que le creo. “Solo en Dios reposa mi alma”.

Amen a sus enemigos, rueguen por sus perseguidores; así serán hijos del Padre que está en el cielo. (Mt 5, 44)

Es tan obvia la respuesta que pasa delante de nuestras narices y no la vemos. Dios es amor. ¿Acaso hay algo más poderoso que el amor? No se trata solo de una palabra bonita. Es un arma letal, porque engendra vida donde no la hay. Amor elimina odio. No para pasarle la mano en las espaldas a estos sanguinarios, no se puede siquiera pensarlo. Pero la oración es amor. Yo hago nuevas todas las cosas, dice el Señor. He visto los milagros de la oración. No solo en la sanación de enfermedades letales, también en la trasformación de vidas perdidas y vacías. Oración. ¿Cual es el mensaje de Nuestra Señora cada vez que aparece? ¡Oren hijitos, oren! 

Revístanse con la armadura de Dios, para que puedan resistir las insidias del demonio. Porque nuestra lucha no es contra enemigos de carne y sangre, sino contra los Principados y Potestades, contra los Soberanos de este mundo de tinieblas, contra los espíritus del mal que habitan en el espacio.
Por lo tanto, tomen la armadura de Dios, para que puedan resistir en el día malo y mantenerse firmes después de haber superado todos los obstáculos. Permanezcan de pie, ceñidos con el cinturón de la verdad y vistiendo la justicia como coraza. Calcen sus pies con el celo para propagar la Buena Noticia de la paz. Tengan siempre en la mano el escudo de la fe, con el que podrán apagar todas las flechas encendidas del Maligno. Tomen el casco de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios. Eleven constantemente toda clase de oraciones y súplicas, animadas por el Espíritu. Dedíquense con perseverancia incansable a interceder por todos los hermanos. (Ef. 6, 11-18)

Y más:

(…) Entonces Onías tomó la palabra y dijo: «Este es Jeremías, el profeta de Dios, que ama a sus hermanos, y ora sin cesar por su pueblo y por la Ciudad santa».
Después Jeremías extendió su mano derecha y entregó a Judas una espada de oro, diciendo mientras se la daba: «Recibe esta espada santa como un don de Dios: con ella destruirás a tus enemigos».
Reconfortados con estas bellísimas palabras de Judas, capaces de llevar al heroísmo y de robustecer los corazones juveniles, todos decidieron no quedarse a la defensiva, sino lanzarse valerosamente a la ofensiva, y decidir la situación luchando con la mayor valentía, porque estaban en peligro la Ciudad, las instituciones sagradas y el Santuario. (2Mac. 15, 14-7)

¿Puede el amor acabar, no detener, sino acabar con ISIS? ¡Absolutamente sí! Para ello hace falta un requisito indispensable. Tener fe. Saber con absoluta certeza que nuestra oración es escuchada y que Dios sabe hacer las cosas mejor que nosotros. Dios sabe más que nosotros. Dice el Señor: hay que rezar con fe, constancia y perseverancia. Tantas veces habla de esto en el Evangelio, tantas veces lo ejemplifica con parábolas. Ya no podemos pensar en soluciones humanas frente a un conflicto que está sostenido por el enemigo de Dios.

Los invitamos a esto. Mientras el mundo y los que no creen se llenan de más odio, oremos. Mientras las naciones llevan a cabo las acciones militares, oremos. Mientras cada comunidad sobre la tierra esté expuesta a un atentado terrorista, oremos. Sin tregua. Tolerancia cero a la violencia de ISIS. Los soldados de Cristo combatimos con las armas de Cristo.

Al final, mi Inmaculado Corazón triunfará.

Vídeos del XX Congreso Nacional PROVIDA

Vídeos del XX Congreso Nacional PROVIDA

Historietas de aquí y de allá

Me contó Alicia Latorre(Presidenta de ADEVIDA y de la Federación Española de Asociaciones Provida), que ya han colgado en internet los vídeos del Congreso del fin de semana pasado, así que los comparto por aquí por si los queréis ver.


Por aquí pongo la página por si queréis ver más cosas.

http://provida.es/feapv/


Y recuerdo el número de cuenta de ADEVIDA por si alguien quiere colaborar un poco, que como ya sabéis están ayudando a muchas familias. Además, siguen necesitando sábanas y mantas en buenas condiciones, pañales, carritos de bebé…

Banco Santander: ES82 0030 1061 71 0510140271


Ver la entrada original

Violencia, barbarie y genocidio en el Antiguo Testamento (V y ultima Parte)

Violencia, barbarie y genocidio en el Antiguo Testamento (V y ultima Parte)

Enlaces anteriores:

Violencia, barbarie y… (I parte)

Violencia, barbarie y… (II parte)

Violencia, barbarie y… (III parte)

Violencia, barbarie y… (IV parte)


Confusión de las exigencias de Dios con las de los ídolos

Otra teoría es la que defiende que el origen de los episodios violentos del Antiguo Testamento tienen su base en la violencia sacrificial sangrienta que vivían los pueblos como el cananeo que seguían a ídolos y dioses falsos.

La contaminación de Israel con estas religiones les lleva a ejercer una violencia propia que imputan a Dios.

El Antiguo Testamento relata multitud de ocasiones en las que el pueblo ofrece sacrificios a YHWH que no son pedidos por él y por tanto los considera como sacrificios que el hombre realiza para satisfacción de sus propios intereses, violencia ejercida para si mismos, citaré algunos textos que creo que serán esclarecedores de lo que intento resumir:

“…vuestros sacrificios…vuestras víctimas…vuestros diezmos…vuestras fiestas…vuestras solemnidades…” (Am. 4:4; 5:21)

“¿Quién os ha pedido esto?” (Is.1:12)

“Les gustan los sacrificios: ¡que sacrifiquen!” (Os.8:13)

“Quiero lealtad, no sacrificios; conocimiento de Dios, no holocaustos”  (Os.6:6)

Un ejemplo de la confusión que existía entre lo que exigían los ídolos y lo que exigía YHWH (y que probablemente no fueron hechos aislados), lo tenemos en la historia de Jefté (Jueces 11), en la que se vio obligado a sacrificar a su hija por hacer la promesa imprudente a Dios de inmolar a la primera persona que saliera a su encuentro si obtenía la victoria en una batalla.

Durante la época del destierro el profeta Ezequiel va más allá en la denuncia de la idolatría del pueblo declarando que:

“Tomaste además a tus hijos y a tus hijas que habías dado a luz para mí, y se los sacrificaste como alimento. ¿Acaso eran poca cosa tus prostituciones para que degollases a mis hijos y se los ofrecieras haciéndolos pasar por fuego?”

Se puede ver que el pueblo de Dios no logró librarse en su totalidad (en el tiempo de la monarquía) de sus orígenes de contaminación con los cananeos (durante la época de la conquista y los jueces).

Estos ritos fueron llevados a cabo en varias ocasiones por personas que creían estar obedeciendo a YHWH como vemos en el ejemplo de Jefté. Ante este tipo de confusión de culto sangriento Dios habla diciendo:

“¿Acaso les di estatutos que no eran buenos o decretos que no eran buenos, mandamientos por los cuales no podrían vivir? ¿Los contaminé con las ofrendas, que hacían inmolando a sus primogénitos? ¿Los horroricé para que supieran que yo soy el SEÑOR?” (Ezequiel 20:24-26).

Al igual que el culto a los ídolos evoca mutilaciones, matanzas y violencia “sacrificial”, también a menudo estas prácticas están destinadas a YHWH pero el las rechaza.

Es un error que solo puede ser alegorizado u obviado

Por último, otra posible argumentación, según Dionisio Byler, es la de entender los genocidios, las matanzas y la violencia en general como un error humano.

Entender esto como una aberración, una verdadera atrocidad que de ningún modo puede ser justificada, una muestra de injusticia e inmoralidad contraria a la voluntad de Dios ante lo cual puede hacerse cualquier cosa excepto tomarlo como conducta aceptable y mucho menos exigida por Dios a su pueblo, que incluso dirá que “cualquier persona mínimamente espiritual se queda de piedra, horrorizado, al recordarlos” .

CONCLUSIONES

Sin títuloEl problema de la violencia y el mal en el Antiguo Testamento puede ser entendido sin necesidad de intentar suavizar los textos, ni restarles dramatismo.

Es fundamental al leer la Palabra de Dios tener presente que lo relevante no son las palabras que utiliza sino la lectura que yo hago de ellas y la interpretación que realizo. Por ello al acercarme a este tema, desde el conocimiento general de la naturaleza y características del Dios de la Palabra, ésta, recobra su sentido (si es que en algún momento lo perdió).

No se puede explicar un texto desgarrándolo de un todo. Los textos oscuros o difíciles de entender deben cobrar sentido a la luz de los que hablan claramente y nunca al contrario.

Por ello cualquiera de las claves de lectura citadas creo que son válidas para entender la realidad del Dios de Paz que se nos revela sin lugar a dudas en la Escritura, teniendo su imagen más completa y perfecta en Jesús de Nazaret. Personalmente me resulta innegable darme cuenta que Dios se caracteriza por involucrarse de forma real y tangente en la historia de su pueblo. Irrumpe en ella.

Marca momentos históricos puntuales, épocas sujetas a una geografía, cultura, economía, costumbres, creencias, etc.

Al leer los textos desde la abrumadora realidad a la que Dios se enfrenta para levantar un pueblo y mantener viva su promesa, creo que se entiende que los acontecimientos del pasado obedecen a un momento puntual con unas tensiones teológicas y sociales concretas que no han vuelto a repetirse, no obstante a pesar del momento de terrible barbarie Cananea entre la que el pueblo de Dios debe abrirse paso, vemos a un Dios que pide que su pueblo sea santo como él es Santo, dando normas levíticas de cuidar al pobre y extranjero, de no difamar, no vengarse, no tener rencor, no derramar sangre, amar al prójimo, al extranjero y al residente como a si mismos, para que la tierra que vomitó a los cananeos no los vomite a ellos también (Lev.18-20).

Si a pesar de ello se albergó alguna distorsión de la imagen de Dios, en Jesús fue disipada.

Como dijo G. Lohfink:
“El Antiguo Testamento aún procedía del mundo de la violencia, la desenmascaró a todas luces y preparó su superación”.


VIII. BIBLIOGRAFÍA.
1. Dionisio Byler, Historias inmorales en el texto sagrado, Revista Alétheia. Pág.7-19. Edita Comisión de Teología de la Alianza Evangélica Española.
2. José Grau, El Dios del Antiguo Testamento, Revista Alétheia. Pág.27-52. Núm.20. Edita Comisión de Teología de la Alianza Evangélica Española. 02/2001.
3. Bernhard Häring, La no violencia, Ed. Herder, Barcelona, 1989.
4. J.M. Palomares Fernández, Reflexiones en la ética cristiana, Ed. Clie. Barcelona, 1992.
5. Dionisio Byler, Los genocidios en la Biblia, Ed. Clie, Barcelona, 1997.
6. Kenneth Scott Latourette, Historia del cristianismo TOMOI, Ed. Casa Bautista de Publicaciones, Barcelona, 1959
7. José M. Martínez, Fundamentos teológicos de la fe cristiana, Ed. Clie y Publicaciones Andamio, Barcelona, 2001.
8. José Grau, La violencia: una perspectiva Bíblica, Revista vol. IV: La VIOLENCIA, Ed. Andamio, Barcelona. 1990.
9. P. Beauchamp, D.Vasse, La violencia en la Biblia, Cuadernos bíblicos nº 76, Ed. Verbo Divino, Navarra, 1992.
10. Carson, D.A.; France, R.T.; Motyer, J.A.; Wenham, G.J., Nuevo Comentario Bíblico: Siglo Veintiuno, (El Paso, TX: Casa Bautista de Publicaciones) 2000, c1999.
11. Douglas, J. D., Nuevo Diccionario Bíblico Certeza, (Barcelona: Ediciones Certeza) 2000, c1982.
12. Apuntes de clase de la asignatura de Filosofía impartida por Joana Ortega en Ibste 2003 – 2004.

Autora: Pepi Vicente

FUENTE: http://www.mercaba.org/Enciclopedia/V/violencia_genocidio_AT.htm